Y tú, ¿cómo quieres impartir

justicia?

El Grado en Derecho tiene una alta demanda de estudiantes

por su variedad de perfiles profesionales. Conoce la oferta

educativa contada por profesores, alumnos y profesionales

El Derecho es la base sobre la que se asienta la sociedad y por ello son imprescindibles las funciones que desempeñan estos profesionales para seguir un camino justo y legal. El sinfín de cometidos se traduce en muchas salidas profesionales que permiten al estudiante tomar una decisión clara sobre su futuro. Sin embargo, las cifras revelan que gran parte de los graduados en Derecho no desempeñan un trabajo acorde a sus estudios universitarios y los que sí consiguen el puesto cuentan en su mayoría con contratos temporales. Además, si quieren dedicarse a ese oficio, es necesario continuar con la formación y especialización en Escuelas de Prácticas Jurídicas, Colegios Profesionales o con unas oposiciones, lo que supone otro esfuerzo y desembolso económico una vez finalizados los cuatro años del Grado. Estas adversidades hacen que expertos en la materia vean necesaria la vocación por la profesión y el desarrollo de ella durante la carrera.

A pesar de estos resultados, según el Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU), las carreras pertenecientes a la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas son las que han tenido mayores cifras en cuanto a demanda, oferta y matrícula en los últimos cuatro años en España. Los números indican que estos Grados, entre los que se encuentra el de Derecho, tienen una mayor tirada que las titulaciones del resto de ramas de conocimientos.

La “esperanza profesional” sobre la que se apoyan los estudiantes, ha hecho que la demanda de la carrera en el ámbito nacional se haya mantenido muy estable: durante tres años seguidos en torno a unas 23.200 solicitudes, produciéndose un pequeño ascenso en el 2016-2017, con casi 23.500 solicitudes. Los resultados dotan de una gran importancia a la carrera y muestran la salida del gran número de graduados al mercado laboral. Mientras, la oferta nacional ha ido ascendiendo progresivamente por parte de las diversas instituciones que responden así de manera positiva y coherente a esa demanda de los posibles estudiantes. Así, la oferta ha pasado de más de 15.000 solicitudes a prácticamente 16.500 entre 2013 y los últimos resultados conocidos del 2016-2017.

La Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid cuenta con 244 admitidos de nuevo ingreso por preinscripción. La institución vallisoletana se encarga de formar durante cuatro años a cada uno de sus alumnos, tanto de manera teórica como práctica, intentando otorgar a ambos aspectos una importancia similar. Además, intenta mejorar en el ámbito de los idiomas y la tecnología, para que el profesorado y los estudiantes se adapten a lo que la sociedad actual demanda. Mediante la elaboración de diversos eventos, colaboraciones con otras organizaciones y el necesario interés por parte de alumnos y altos cargos. El Grado en Derecho de la UVa consigue muy buenos resultados en cuanto al número de alumnos graduados cada año.

Belén Cordero, graduada en Derecho; Juan María Bilbao, Decano de la Facultad de Derecho de Valladolid; Nacho Crespo, estudiante de Derecho en la UVa, Elena Sanz, abogada y licenciada en Derecho, Javier García Medina, Vicedecano de Grado; Pedro Bardisa, asesor jurídico en Renault y Margarita Corral, docente en la UVa; señalan los consejos de la experiencia sobre la carrera de Derecho. 

Soluciones para una mayor formación

Todas las posibles dudas que revolotean en la cabeza de los estudiantes durante la carrera se van disipando, no sólo por la adquisición de los conocimientos impartidos en clases que posteriormente se ponen en práctica, sino en gran medida gracias a la labor que realiza la Facultad de Derecho de Valladolid organizando seminarios, charlas y debates. Cada semana la facultad invita a personalidades reconocidas y que cuentan con importantes labores dentro del mundo del Derecho profesional. Dichas iniciativas, que están abiertas tanto a estudiantes como a personas ajenas que quieran presenciarlas, suelen estar apoyadas y organizadas por algunos de los profesores que imparten asignaturas en el Grado. Éstos intentan orientar y abrir los ojos a sus alumnos sobre la importancia que tendrá su futura labor en la sociedad y, además, trasladarles a su campo y sumergirles en la materia que éstos imparten para que puedan entender su encanto.

Para que las charlas tengan más popularidad y público al que dirigirse, la Facultad pone a disposición de los alumnos aulas más amplias y con más capacidad, como el Salón de Grados, el Aula Mergelina y el Paraninfoconocidas no sólo en la propia Facultad sino en la ciudad en general por la cantidad de eventos que recogen.

Salón de Grados de la Facultad de Derecho de la UVa

Además, algunos docentes se encargan de aumentar esta participación y atracción por la carrera que sus alumnos están cursando, llevándoles a lugares donde puedan observar cómo se desenvuelve un profesional ante situaciones positivas y negativas y, por tanto, demostrándoles cómo será su día a día. Por ejemplo, con visitas a juicios en los juzgados de la ciudad o a los colegios de abogados. Asimismo, hay una colaboración constante con el Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Valladolid, organizando conjuntamente seminarios centrados en actividades de integración en Europa, divulgación de conocimientos a través de expertos, un fuerte apoyo a la investigación, etc.

La Universidad de Valladolid también coopera con ELSA (The European Law Students’ Association in Spain), asociación independiente, apolítica y sin ánimo de lucro compuesta por estudiantes, que participa rompiendo barreras en el ámbito local, nacional e internacional. Esta colaboración permite a los estudiantes establecer relaciones de cooperación con juristas y alumnos de otros países como base para su futura vida profesional. Es una asociación con gran relevancia dentro del mundo de las leyes, una muestra de ello es su carácter de miembro consultivo de otros Organismos Internacionales reconocidos como ACNUR, la UNESCO o ECOSOC. Dentro de las posibilidades que ofrece la organización, los alumnos de la Facultad de Derecho de la capital pueden participar en el periódico de ELSA Valladolid escribiendo artículos con experiencias y opiniones sobre el Grado y su formación.

Entrevista con Nacho Crespo, estudiante de 4º curso del Grado en Derecho en la Universidad de Valladolid. 

Las consecuencias del Plan Bolonia

Muchos de los profesores, y la propia Universidad, consideran aún más necesaria la organización de dichos eventos tras la implantación del sistema del Plan Bolonia, que eliminó las antiguas diplomaturas y licenciaturas, limitando la trayectoria universitaria de cinco a únicamente cuatro años.

Segunda planta de la Biblioteca de la Facultad de Derecho de la UVa

Para la institución en particular, cuatro años son insuficientes a la hora de formar a un jurista y hay un continuo esfuerzo por concentrar todos los conocimientos en las asignaturas e intentar conseguir una buena planificación del Grado que sea beneficiosa para la formación de los alumnos. Los profesores asumen, por el mismo motivo, una mayor responsabilidad práctica en sus clases ya que, no solo el propio Plan Bolonia lo pide así en su regulación, sino que los propios docentes se dan cuenta de que “no hay otra manera de que el alumnado asuma tanto contenido en un tiempo tan escaso”, afirma Margarita Corral Suárez, profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales.

Por otra parte, los profesores demandan una mayor participación porparte de los alumnos en estos eventos, sobre todo tras el esfuerzo que la institución realiza para que los cambios del Plan Bolonia no sean perjudiciales para su formación. Lo que intentan con estas actividades complementarias es lograr un equilibrio entre lo teórico y lo práctico para que salgan lo más preparados posibles al mundo laboral. “No podemos pretender que todos se apunten a estas actividades, ni siquiera que vayan con una intención de aprendizaje. Intentamos motivarles pero de ellos depende el tomarlo como algo positivo para su formación”, sostiene Javier García Medina, perteneciente al Departamento de Derecho Penal e Historia y Teoría del Derecho. Esta llamada a la participación se debe, en muchas ocasiones, a que algunos de los estudiantes muestran poco interés y acuden a los seminarios o charlas, no para enriquecer su aprendizaje, sino simplemente para obtener los créditos que cada una de estas conferencias conceden a quienes están presentes. Lo que acaba convirtiéndose en un problema para su formación y posterior especialización.

Entrevista con Juan María Bilbao Ubillos, Decano de la Facultad de Derecho de Valladolid; Javier García Medina, Vicedecano de Grado y Estudiantes en la Facultad de Derecho de Valladolid y Director del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Valladolid; y Margarita Corral Suárez, profesora de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales en la Universidad de Valladolid.

¿Cúal es el «ADN de un jurista»?

La Facultad de Derecho de Valladolid se encarga de transmitir esa manera de pensar que, según Bilbao Ubillos, marca el “ADN de un jurista” y va de la mano del Estado de Derecho. Se trata de actuar conforme a valores como la libertad, la igualdad, la tolerancia, el sometimiento a la ley, la seguridad jurídica… y a su vez, relacionarlo con los conocimientos y habilidades profesionales transmitidas en el día a día en las aulas. El profesorado se encarga de que esa identidad, que distingue a los juristas de otras profesiones, comience por una impecable capacidad y destreza tanto en la expresión oral como en la escrita; de manera que los alumnos cuenten con una jerga profesional y una terminología adecuada de gran nivel para enfrentarse al mundo laboral.

Entrevista con Belén Cordero, Graduada en Derecho por la Universidad de Valladolid y actual estudiante de Oposiciones a Notarías. 

Este contenido divulgado que, en ocasiones, supone un cúmulo de asignaturas, también pone en duda el espíritu vocacional que debe tener la persona que decida empezar la carrera de Derecho. No hay que olvidar que es un Grado con un acceso más “factible” que otros si se tiene en cuenta la última nota de corte general impuesta y recogida por la Universidad de Valladolid en el curso 2017-2018: 6’007. La cifra no determina ni la importancia de la carrera ni su dificultad respecto a otras; sin embargo, puede hacer pensar que algunos alumnos se adentran en el camino del Derecho más por descarte que por gusto.

Escaleras ‘zona emblemática’ de la puerta principal de la Facultad de Derecho de la UVa

En este aspecto hay diversas opiniones ya que la mayoría de profesores creen que “lo ideal” sería que el mundo de las leyes encandilara a sus estudiantes porque consideran que no resulta nada sencillo estudiar tanta cantidad de contenido sin que te llene por dentro. Así, de nuevo es determinante la gran cantidad de salidas profesionales con las que cuenta la carrera, y es que, “si tienen facilidad para adquirir conocimientos, a pesar de que no les apasione, este se puede convertir en su sitio y más sabiendo que al finalizar podrán encontrar un trabajo de acuerdo a sus estudios”, se sincera el Decano. Sin embargo, hay otros que creen que según vas avanzando en la trayectoria universitaria encuentras el gustillo al mundo jurídico si te gusta de verdad. Y es que los primeros años son más orientativos y sirven como base para los posteriores, dónde los alumnos acaban por encontrar el lugar que estaban buscando: “El factor vocacional es muy importante, pero a medida que pasan los años descubres aspectos nuevos que pensabas que no te iban a gustar o llamar la atención y, a veces, acabas decantándote por ellos”, explica Belén Cordero.

Las cifras muestran el interés por el Grado

Manteniendo la incógnita de si los alumnos deben tener un sentimiento más o menos vocacional, no hay duda de que el Grado en Derecho de la Universidad de Valladolid genera un especial encanto entre los posibles estudiantes. Así lo demuestran los resultados obtenidos del Portal de Transparencia de la UVa: la demanda por parte de los alumnos para el curso 2017-2018 llega a una cifra de 913 solicitudes, situándola como primera opción en un total de 254 ocasiones. Esto supone una gran diferencia respecto al curso académico anterior, 2016-2017, donde alcanza un total de 815 solicitudes con 234 de ellas como primera opción. Algo que también se hace visible en cuanto a la matrícula efectiva de dichos cursos, que ha ido aumentando progresivamente en los últimos tres años: desde las 830 del 2015-2016, pasando por las 878 en el curso 2016-2017 y alcanzado prácticamente las 900 en el actual 2017-2018. A pesar de ello, es difícil ganar una plaza dentro del Grado en Valladolid ya que la oferta quedó en un tope de 60 alumnos en el curso 2016-2017.

Finalmente, los admitidos de nuevo ingreso por preinscripción en el 2016-2017 fueron un total de 244

Mejoras pendientes para estar “al día”

La institución continúa trabajando para dar la mejor formación posible al alumnado, de manera que éstos puedan tener acceso a salas, complementarias a la Biblioteca de la facultad, en las que estudiar o realizar trabajos conjuntos sin molestar al resto de compañeros. Además, se pone a su disposición herramientas tecnológicas como ordenadores o libros electrónicos para que se realicen las consultas convenientes y necesarias. Estas disposiciones las tienen muy en cuenta desde la Dirección ya que, a pesar de parecer lejano respecto a la naturaleza de una carrera como Derecho, el Decano considera importante mantener a la Facultad al día de lo que la sociedad demanda con las últimas novedades y aprovechamientos en las herramientas tecnológicas y audiovisuales.

Zona de descanso en el interior de la facultad.

Otro aspecto que la Facultad de Derecho tiene como objetivo para mejorar son los idiomas, tanto dentro de las aulas como fuera con los programas Erasmus.  Esta destreza se ve cubierta a través de optativas o especialidades pero todas las obligatorias y básicas se imparten en castellano: “Nuestra intención es incrementar el número de asignaturas impartidas en este idioma precisamente porque también tiene un ‘efecto llamada’ sobre los alumnos”, indica el Decano Bilbao Ubillos. La situación del plan Erasmus es más complicada debido a la planificación de las asignaturas de la carrera. Muchos alumnos que realizan la movilidad encuentran dificultades a la hora de aprobar todas las materias, esto se debe a que muchas son anuales y en muchos casos el Erasmus solamente dura 6 meses, con lo que es difícil aprobar una asignatura si no te encuentras en el país donde se imparte.

Estos hándicaps, junto a los efectos producidos por la implantación hace años del Plan Bolonia, ocupan actualmente los esfuerzos por parte de la Dirección y el profesorado de la Facultad de Derecho de Valladolid. Una institución con un gran número de egresados teniendo en cuenta sus plazas: 168 alumnos salieron con su título bajo el brazo en el curso 2016-2017. Expertos en leyes con la idea romántica de defender una causa que deben seguir especializándose para acceder a un puesto de trabajo en el mundo profesional.

En el año 2016 el Instituto Nacional de Estadística publicó un estudio en el que se mostraba que las personas con formación en Derecho eran los que soportaban menor tasa de paro en España, tras los de matemáticas y estadística. De los mismo resultados se hace eso el Sistema Integrado de Información Universitaria perteneciente al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte mostrando que menos de la mitad de los licenciados han obtenido trabajos en los que es necesaria la educación superior. Mientras, el 60% restante se encuentran en puestos en los que piden un nivel medio de estudios o que no requieren formación y son manuales. Es decir, hay más juristas ocupando profesiones que no requieren formación universitaria.

Además, la mitad de los graduados en el 2010 (50%), están afiliados a la Seguridad Social 6 años después de egresar,a diferencia de los que cursaron el año 2014-2015, donde solo el 11% constan de afiliación. Por último, los resultados de ese mismo curso, muestran que hay un total de 0 autónomos y la mayoría de los profesionales trabajan a tiempo completo (70 %) con contratos temporales (62,5%).

Las distintas posibilidades en el mercado laboral

El Derecho forma parte del día a día de todas las personas desde la época de los romanos, sin embargo, no todo el mundo es consciente de la cantidad de veces que se necesita a uno de sus profesionales en la vida cotidiana. Los egresados en Derecho son necesarios ya sea para resolver conflictos, decidir qué castigo merecen quienes van contra la ley, determinar la manera de actuar de las instituciones, etc. En resumidas cuentas: son quienes consiguen que se pueda vivir libremente dentro de una convivencia tolerante.

Entrevista a Pedro Bardisa, asesor jurídico en Renault Valladolid. 

Los alumnos y ex-alumnos del Grado en Derecho de la Facultad de Valladolid, se han dado cuenta de la relevancia que tiene la carrera que eligieron y que les ha podido llevar – o llevará ­­- a desempeñar importantes cometidos al servicio de la sociedad. El Decano de la Facultad, Juan María Bilbao Ubillos, considera en este aspecto que cada alumno encuentra, dentro de ese gran abanico de posibilidades, su camino y destino profesional a lo largo de su período universitario gracias a los distintos conocimientos teóricos y prácticos que el Grado pone a su disposición: “A lo largo de la carrera uno va mirando lo que le gusta y descarta lo que no le atrae”.

Código Civil

De esta manera, al finalizar su carrera, el ya graduado pone en una balanza las múltiples opciones, que tienen como aspecto negativo la necesidad de continuar formándose sin saber si podrán ocupar un puesto en su especialidad. Por ejemplo, la propia Facultad de Derecho de Valladolid les proporciona, de manera opcional, la capacidad de ampliar su conocimiento antes de ‘saltar’ al mundo laboral con la realización de un Máster o Doctorado que aumente su especialización en un campo determinado – Máster en Abogacía, Máster en Estudios Jurídicos Avanzados y Máster en Procura o Procurador de Tribunales-. Este aumento de formación no es obligatorio, sin embargo, a la hora de encaminar su trayectoria profesional, si un graduado quiere ejercer de abogado debe colegiarse en uno de los más de 80 colegios de abogados de los que dispone España. La actuación supone un desembolso económico importante pero que le garantiza una protección a la hora de ejercer su profesión si encuentra trabajo.

Entrevista con Elena Sanz, abogada y licenciada en Derecho por la Universidad de Valladolid.

La colegiación es totalmente obligatoria desde la entrada en vigor de la Ley de Acceso a la Abogacía de 2013, bien para los que ejerzan sus funciones de manera individual en su propio despacho, para los que trabajen en un bufete o estudio de abogados o para los que se decanten por el sector privado y desempeñen su labor en una empresa como asesor jurídico, legal, mercantil o fiscal dentro de los distintos departamentos de ésta. Dicha colegiación no se da en aquellas personas que se dirijan al ámbito de la Administración Pública, que por el contrario deben estudiar unas oposiciones determinadas según la especialización que prefieran, lo que les permitirá tener la oportunidad de trabajar como notarios, letrados, jueces e inspectores de Hacienda y de trabajo, dentro de una auditoría asesorando y regulando la contabilidad y trabajos mucho más desconocidos dentro de la sociedad como la carrera diplomática centrada en negociaciones de las Relaciones Internacionales y representación del Estado o también actuar como asesor jurídico y militar dentro de las Fuerzas Armadas españolas.

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Redacción, grabación y composición multimedia: Ana Sanz Bocos y Cristina Reyes Miguel

Coordinación (IP): Pilar Sánchez García (Área de Periodismo de la UVA)

«Proyecto de investigación aplicada en narrativa periodística multimedia»  (C.P. 00200200176)

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