Enfermería: necesaria y

vocacional

El Grado en Enfermería cuenta con más solicitudes

que plazas disponibles para los alumnos en los

últimos años. Conoce la oferta educativa contada

por profesores, alumnos y profesionales

El Grado en Enfermería recibe una alta demanda de estudiantes que encuentran suficientes salidas laborales. El hecho de que se produzcan más solicitudes que plazas ofertadas no desanima a los alumnos y una muestra de ello es que apenas existe nivel de abandono universitario.

Muchos de los estudiantes aseguran que, dentro del ámbito de Ciencias de la Salud, Enfermería es la profesión que más carácter vocacional requiere porque supone estar 24 horas pendiente y a disposición del paciente y sus necesidades. Esto genera una conexión muy especial con algunos de ellos: “Y eso es lo más gratificante”, coinciden todos. A pesar de que se dan casos de alumnos que entran porque su nota no ha sido suficiente para el Grado en Medicina, los profesores aclaran que ya durante el primer año se disipan las dudas existentes gracias a ese factor vocacional.

Aula de prácticas en la Facultad de Enfermería de la UVa.

La demanda de estudiantes que quieren cursar el Grado en Enfermería en España siempre ha sido muy alta y ha rondado las 22.000 solicitudes desde el año 2013 hasta el día de hoy, según estudios del Sistema Integrado de Información Universitaria.

La Facultad de Enfermería de la Universidad de Valladolid, donde la nota de corte en el 2017-2018 se sitúa en un 10,547. La facultad de la UVa destaca por ser la que mayor número de plazas ofrece a los futuros alumnos en Castilla y León: un total de 130. Además, cuenta con una gran cantidad de solicitudes por parte del alumnado y en los dos últimos años ha evolucionado favorablemente, alcanzando prácticamente las 2.500 preinscripciones en el año 2017-2018. Los datos muestran que existe una ocupación total del Grado en las diferentes facultades.

La Facultad de Enfermería de la Uva admitió a 173 nuevos alumnos en el curso 2017-2018, quedando en lista de espera un total de 1.230 personas

Marina Remesal, estudiante del Grado en Enfermería en la UVa, y Víctor Giraldo, graduado en Enfermería por la UVa, nos cuentan cómo es la experiencia del Erasmus, cómo se valora la profesión y cuáles son las mayores satisfacciones que se esconden tras el cuidado de los pacientes.

Los alumnos que tuvieron la suerte de entrar a formarse en la carrera coinciden en una serie de aptitudes centradas en la atención y el cuidado de las personas. El profesional tiene que ser capaz de disfrutar a la hora de cuidar y estos aspectos también se desarrollan a lo largo del Grado para aproximar al alumno a la profesión. “Desde el primer día insisten mucho en el trato con el paciente, mantener un cierto respeto, detalles a tener en cuenta como mirar siempre a los ojos…”, resalta el alumno Víctor Giraldo.

Además, los que llevan ya muchos años en el mundo profesional e imparten clases en la Universidad centran su atención en la tecnología, pendiente de mejorar en Enfermería. “Hay que estar presente donde esté la sociedad y al tanto de los cambios sociales”, declara la matrona Carolina González. Y esa presencia se tiene que inculcar desde el inicio en la carrera para su posterior aplicación profesional. La matrona destaca la importancia de filtrar la información para el paciente ya que este, por una simple búsqueda en Google, puede llegar a estar más desinformado que antes de realizar la consulta. Un ejemplo de acercamiento de la tecnología fue la puesta en marcha de la plataforma Edublog Enfermería, donde los alumnos pueden acudir para informarse. El blog utiliza también las redes sociales más conocidas y pone a disposición de los alumnos revistas especializadas, libros y buscadores para fomentar la investigación y formar una red de aprendizaje.

La aplicación de las TIC en la profesión y la comunicación con el paciente son aspectos fundamentales dentro del Grado en Enfermería

Durante el plan de estudios ciertas asignaturas se encargan de situar al alumno dentro de la historia de la Enfermería y su importancia en la sociedad. Otras cuentan con una parte práctica de trabajo en grupo que se lleva a cabo desde el primer curso en aulas con materiales disponibles para que los alumnos puedan desarrollar determinados ejercicios. En este aspecto, algunos estudiantes piensan que “son excesivos y no aportan demasiado”, según Víctor Giraldo, ya que el hecho de saber tratar a los demás se aplica en las prácticas hospitalarias y no en trabajos teóricos enfocados a analizar determinadas técnicas.

Uno de los grandes problemas que ven los alumnos en el Grado es que está muy enfocado a la carrera de Medicina, sobre todo durante los primeros cursos. Los profesores y los conocimientos que se imparten llegan a ser los mismos en una carrera y en otra en asignaturas como Farmacología o Anatomía: “No tienen por qué preguntar en los exámenes cómo diagnosticar X enfermedad ya que nosotros no nos vamos a dedicar a eso. Siempre se ha dicho que el médico es el que cura y el enfermero el que cuida”declara Marina Remesal.

En el lado opuesto están los ejercicios prácticos que los alumnos realizan en el área de simulación de la Facultad y que también son materia de examen. La institución se ha renovado en los últimos años e invierte gran cantidad de dinero para disponer de multitud de recursos y herramientas que permiten crear un espacio hospitalario simulado en el que el alumno desarrolla las técnicas sanitarias y se olvida por un momento de las asignaturas “tipo tocho”, coinciden varios.

Área de prácticas simuladas de la Facultad de Enfermería de la UVa.

La clave de las prácticas hospitalarias

Las prácticas hospitalarias que los estudiantes realizan durante la carrera juegan un papel muy importante, según ellos: “Es cuando más aprendes gracias al trato con el paciente, indica María Díaz Tabera, graduada en el curso 2016-2017. Este es el momento en el que comienzan a desarrollar las técnicas básicas que dominan y se distinguen de las de otros Grados universitarios en el gran tiempo que ocupan dentro del plan de estudios. Al final el alumno se encuentra año y medio en prácticas no remuneradas, el segundo cuatrimestre de tercero y el curso de cuarto entero:

• En el tiempo práctico perteneciente al tercer año de carrera, el estudiante hace dos rotaciones por un centro hospitalario: una en una planta quirúrgica y otra en una médica.

• En lo que respecta al cuarto y último año del Grado, realizan 5 rotaciones en total: en este caso pasarán por una unidad especial (quirófano,REA,UVI,diálisis…), por un centro de salud, urgencias, maternidad e infantil.Existen así tres rotaciones más cortas y dos más largas que van variando entre los dos cuatrimestres puesto que, debido al gran número de alumnos, no puede fijarse un calendario final. Y es en una de esas temporadas más largas cuando se destina al alumno a ese centro de salud seleccionado, el único por el que pasan durante la carrera.

Celia Gómez, estudiante del Grado en Enfermería de la UVa, y Jesús Redondo, tutor clínico, enseñan cómo son las prácticas en un centro de salud. 

Los alumnos deben cubrir un mínimo de horas prácticas dependiendo del rotatorio y dentro de turnos que realizan junto a un profesional que ejerce como su tutor de prácticas. En la Facultad de Enfermería de la UVa se incluyen noches, fines de semana y algunas fiestas. Por el contrario, los días festivos nacionales y los determinados por el calendario de la Universidad de Valladolid son libres para los estudiantes. Estos horarios sirven para conocer las funciones que realizan los enfermeros en cada turno y acercarles así a la realidad laboral de la profesión.

El profesorado, por su parte, cree que es el momento en el que estos deben explotar las posibilidades que se le ofrecen, aprovechar el contacto con el paciente y tener claro que esos turnos les favorecerán en su futuro profesional. “Les da una realidad muy bien marcada que, a la hora de buscar trabajo, puede llegar a facilitárselo aún más que si procedieran de otros centros donde las prácticas quizá no son tan duras y reales”, concluye Manuel Frutos Martín, Director del Departamento de Enfermería.

Celia Gómez Montero, alumna del Grado en Enfermería de la UVa realizando una medición de glucosa en sangre.

Luchar por un reconocimiento justo

La Enfermería sufre los resquicios de la historia y carece del reconocimiento social y laboral que debería tener una profesión imprescindible en el día a día. En la propia institución reconocen que la profesión ha estado siempre infravalorada y relegada a lo que el médico dice y “en parte depende de connotaciones legales y la actuación de la Administración”, señala la decana de la facultad. Los enfermeros tiene sus propias funciones (asistencial, docente, administrativa e investigadora) y juegan un papel de asesores e informadores para el paciente sano y enfermo.

Por ello, desde dentro, los profesionales reclaman que sea mucho más visible y que la gente entienda que trabajan en un equipo donde sus funciones “son igual de importantes que las del médico y el resto de operarios”, asegura la ex-alumna María Díaz.

María Díaz y Elena Rivera, graduadas en Enfermería por la Universidad de Valladolid, describen los aspectos positivos y negativos de la carrera, el ambiente de la profesión y lanzan algún consejo a futuros estudiantes.

Uno de los avances fue el paso de la ATS (Ayudante Técnico Sanitario), donde los estudios dependían prácticamente de la Facultad de Medicina,  a la diplomatura y posteriormente al Grado en Enfermería, lo que ya supuso el cambio radical y mayores ventajas para la profesión y formación de esta. Los cambios que se efectuaron han generado que la Enfermería esté mejor reconocida: se puedan ocupar puestos directivos, cursar un máster y doctorarse después del Grado, ya que antes, con la diplomatura, no estaba permitido. Así, continúan con sus estudios revelándose y dejando de ser la que le lleva la bata al médico”, concluye Carolina González Hernando, matrona y profesora asociada de la Facultad de Enfermería de la UVa.

Aparte de la escasa consideración general de la profesión y su comparación con la Medicina, los expertos reclaman que esté tan apegada a la figura de la mujer. Esta consideración se da porque la función de cuidar siempre ha estado asociada, histórica y socialmente, a ellas. Las cosas pueden cambiar y también depende del prestigio que tome la profesión, asegura la matrona. Sin embargo, en ese aspecto la sociedad está cambiando y cada vez hay más hombres con vocación por esta profesión: Sólo somos un humano cuidando de otro humano”, sonríe María Díaz que además cuenta que son ellos mismos los que se presentan como enfermeras.

La decana de la Facultad de Enfermería de la UVa, María José Cao, apoya ese cambio del perfil clásico e indica que la matrícula de los varones ocupa entre un 20-30% del total (concretamente, en 2017-2018, 102 hombres frente a 375 mujeres). La diferencia “cada vez más positiva” también se observa en los alumnos que finalizan sus estudios, según datos del curso 2016-2017: un total de 123 egresados, de los cuales 19 son hombres y 104 mujeres.

¿Cómo está la situación laboral?

Con el cambio de la ATS al Grado se gana mucho en tiempo práctico simulando ya una vida profesional y los alumnos salen muy bien preparados de la carrera. Las universidades han formado a enfermeros y enfermeras generalistas “que pueden desenvolver sus funciones en cualquier unidad de enfermería”, señala la decana. Y estos deberán enfrentarse a un futuro que ellos mismos denominan “bastante incierto”.

La primera opción que se les viene a la cabeza – totalmente opcional – es la de especializarse presentándose al EIR (Enfermero Interno Residente), es decir, el examen realizado cada año de carácter nacional y a partir del cual, si los alumnos aprueban, pueden optar a dos años de formación especializada en un centro de salud con un contrato remunerado asegurado. Las especializaciones que recoge el EIR actualmente y las plazas correspondientes al año 2017-2018 son:

Enfermería obstétrico ginecológica (matrona) -> 375 plazas

• Enfermería en salud mental -> 193 plazas

• Enfermería geriátrica -> 21 plazas

• Enfermería del trabajo -> 18 plazas

• Enfermería Familiar y Comunitaria -> 318 plazas

• Enfermería pediátrica -> 128 plazas

Carolina González, matrona y profesora adjunta en el Grado en Enfermería de la Universidad de Valladolid, nos cuenta a qué se dedica una matrona y cuáles son sus funciones.

En este aspecto, la Facultad de Enfermería de Valladolid se sitúa siempre en una buena posición en los resultados de dicho examen: “De los 100 primeros graduados con mayor puntuación, entre un 10 y 15 % han cursado los estudios en nuestro Centro”indica Manuel Frutos. Además, el profesor resalta los buenos resultados obtenidos en la prueba del año 2018, donde el profesional que obtuvo el primer puesto, Daniel González Andrés, está graduado por la Universidad de Valladolid, así como 3 de los que han accedido a las 10 primeras plazas, que también habían cursado sus estudios en la UVa.

Sin embargo, las pocas plazas que se ofertan respecto a la cantidad de personas que se presentan al examen cada año genera una gran competencia en los candidatos y hace que el EIR sea algo criticado. Además, “de las seis especialidades anteriores la única reconocida es la de matrona”, aclara Carolina González.

Interior de la Facultad de Enfermería de la UVa.

La preparación del examen es dura, son casi 40 temas teóricos en los que se incorpora aún más conocimientos de los impartidos en la Universidad. La prueba en sí, da igual cómo te haya salido, no te garantiza un puesto ya que tienes que ser el mejor de los mejores y se incluyen preguntas sobre aspectos que no están presentes en el temario estudiado. “Es un poco ambiguo, con el material de la academia tienes el 80% hecho, el resto depende de lo que se les ocurra poner”, asegura María Díaz. La graduada se ha presentado este año al examen y, como el resto de candidatos, destaca las 24 preguntas relacionadas con la investigación, ya que el año anterior habían sido únicamente 8. Siendo la investigación, además, una de las flaquezas del Grado.

Otro de los grandes problemas que ven los aspirantes al EIR es que nadie les asegura que, después de esos dos años de especialización y contrato, vayan a continuar en ese centro con un sueldo fijo y, mucho menos, que puedan conseguir un puesto de trabajo en otro. “Nunca se sabe”, coinciden la mayoría de los que se han presentado, pero es una buena manera si quieres especializarte y así conseguir más reconocimiento. “Aunque hay gente que lo hace por descarte y tener una salida profesional más asegurada”, confiesa Elena Rivera, recién presentada al examen.

“No es una obligación para poder ejercer la profesión pero si están las especialidades es porque hay que respetarlas”

Los profesores del Grado en Enfermería en la UVa creen que se trata de un problema de la Administración que no es consciente de la realidad, ya que actualmente no se trata de que haya demasiada gente para pocas plazas, sino que hay menos plazas de las que se necesitan, asegura Manuel Frutos. Por otra parte, esas plazas especialistas que se consiguen no están reconocidas económicamente como deberían y el enfermero/a especialista, que ya ha disfrutado de sus dos años remunerados, normalmente es contratado después como uno generalista.

María José Cao, Decana de la Facultad de Enfermería, destapa algunas claves de la carrera. 

Según el Sistema Integrado de Información Universitaria, en el año 2016 se produce un gran cambio respecto a los puestos de trabajo ocupados por graduados en Enfermería, ya que aumentan las ocupaciones para las que se necesita formación universitaria hasta alcanzar el 81,6%, un 20% que en el año anterior. Del mismo modo, los contratos para trabajos de tipo bajo o manual descienden del 21% del año anterior al 7% en 2016, un dato positivo para el valor de esta titulación. Sin embargo, en cuanto al tipo de contrato se mantienen los temporales frente a los indefinidos. En cuanto a los horarios de trabajo la mayoría de los contratos son a tiempo completo (70,1%), seguidos de la media jornada (23,1%) y por último menos de media jornada (6,7%)

Los graduados pueden tener opción de trabajar tanto dentro del sector público como del privado, aunque según los recién graduados no es tan sencillo como parece. En el sector público el enfermero tiene que vivir pendiente de si podrá encontrar trabajo o no. “Dependes de una llamada de teléfono”, apunta María Díaz. Una llamada no siempre llega y que, cuando lo hace, es para trabajos que no concuerdan con su preferencia o la especialización. Un consejo, según muchos, es seguir haciendo cursos y formándote para ganar más puntos dentro de la profesión. Dentro del conflicto, existe una preferencia hacia el sector público respecto al privado, puesto que en este último las condiciones son peores: muchos pacientes a cargo de un solo enfermero que está sometido a demasiada presión… “Estás como muy vigilado y controlado en todo lo que haces cuando para realizar un trabajo también se necesita tener algo de independencia”, indica la graduada en Enfermería. Además, destacan que la tendencia es que los salarios sean bajos, aunque esto cambie de un centro a otro, ya que las nóminas están fijadas por convenios.

El Director del Departamento de Enfermería de la UVa, se encarga de dispersar en cierto modo esta visión algo pesimista de los ex-alumnos:“La Enfermería se encuentra en el declive de aquel fenómeno de los 60-70 de apertura de hospitales y centros de salud que generaron una gran demanda de enfermeras”. Actualmente, esas profesionales que rondan las 70.000-80.000 están en proceso de jubilarse en un plazo de 3 o 4 años, lo que generará alrededor de unas 7.000 ofertas de trabajo anuales en toda España. Por tanto, hay salidas profesionales – y bastantes –, el problema radica en las condiciones de los puestos de trabajo y la valoración que se dé en ellos de los profesionales de enfermería.

Según muchos expertos el graduado no es consciente de todas las posibilidades que tiene a su favor y es que, además de las especialidades del EIR, el profesional puede desarrollar sus funciones en los centros educativos como unidad de apoyo(profesión habitual y muy bien valorado en el extranjero), dentro del ejército español tanto en territorio nacional como en las misiones desempeñadas fuera del país (actualmente cerca de 750 profesionales realizan este trabajo) o en instituciones penitenciarias y ONG’S, teniendo una gran vocación y capacidad para prestar sus servicios en países subdesarrollados ya que “vivir de ello es muy difícil según cuentan algunas alumnas”, asegura Carolina González. También, está aflorando la Enfermería en la Inspección de Servicios Sanitarios, donde esta funciona como subinspectora con tareas de apoyo, control, gestión y colaboración con los inspectores farmacéuticos y médicos.

Dentro de todas las opciones también hay un hueco para la investigación o carrera académica, la cual está muy relacionada con la docencia. En este sentido, muchos profesionales echan en falta un mayor interés por estas ganas de saber y descubrir más, pero creen que esta carencia viene dada por la historia de la Enfermería, en la que siempre ha habido un déficit de investigación, además de que el valor que se le da en España a la misma es bastante escaso. El Grado en Enfermería, por ejemplo, cuenta con muy pocas asignaturas relacionadas con esta materia y los alumnos están convencidos de que sucede por la falta de tiempo material. “Tienen que dar lo básico y fundamental”, opina Víctor Giraldo Aragón, recién graduado. Pero, ¿quizá no tener en cuenta la investigación como algo ‘fundamental’ es el problema?

“La enfermera general está capacitada y puede trabajar en distintos ámbitos, siempre y cuando se le contrate para el cuidado de la salud», Carolina González Hernando.

Carolina González, matrona y docente en la UVa; y Manuel Frutos, Director del Departamento de Enfermería de la UVa, explican la situación actual de la profesión.

Y…¿en el extranjero?

A pesar de la buena calidad que tiene la formación española en Enfermería, donde realmente está más valorada y existe mayor facilidad a la hora de encontrar un puesto de trabajo es fuera del país.

En el ámbito internacional, los lugares que concentran más posibilidades y mejores condiciones de trabajo son Estados Unidos y los países nórdicos.En ellos trabaja una profesional en cada escuela por ejemplo, cuando aquí no suele haber directamente o “hay una que se pasa por 4 o 5 centros escolares haciendo turnos en cada uno”, señala la decana de la Facultad de Enfermería de la UVa, María José Cao.

Un buen ejemplo de formación académica parecida a la española es la de Portugal, sin embargo, este país es donde no son nada valorados económicamente y se paga muy mal por su labor. En el lado opuesto se puede destacar a Inglaterra y Alemania que suelen ser dos destinos preferidos por los grandes beneficios económicos, ya se puede llegar a cobrar más de 3.600 euros al mes. ¿El problema? Que en esos países no existe el trabajo de auxiliar de enfermería como tal, por lo que esas funciones también las realiza la enfermera. “Tienes que hacer tareas que no te pertenecen y eso acaba perjudicando tu profesión. Además, dependes mucho de que te aprueben todo lo que hacen”, aclara María Díaz, que estuvo de Erasmus en Inglaterra durante su paso por el Grado. Por lo que también el profesional está sometido a bastante presión, en estos países no existe ese término medio o equilibrio gracias al equipo multidisciplinar que resalta en la sanidad española. Algunos profesores indican que estas situaciones se producen porque lo que buscan los centros sanitarios es un personal experto a muy bajo coste.

Material clínico en el Centro de Salud Arturo Eyries (Valladolid).

España se encuentra en el punto intermedio, según Manuel Frutos, “a la enfermera le apetece quedarse porque se ha formado en un sistema sanitario muy acorde con sus estudios”, pero no pierden la conciencia de la realidad y son conscientes de que aquí está considerada como una profesión media a nivel económico. Eso sí, destaca la zona del norte, comunidades como Asturias o el País Vasco donde hay más oportunidad de trabajo, realizando los mismos turnos reciben el doble de reembolso en su contrato, llegando a los 2.000 euros al mes. “Es algo que genera una frustración enorme pero estamos limitados a unos tiempos y un rigor a la hora de administrar los servicios sanitarios”, concluye Manuel Frutos. También indica que a pesar de estas condiciones y posibilidades laborales apenas existe nivel de abandono por ese carácter vocacional.

Enfermería es una profesión exigente en la que hay que vivir situaciones muy difíciles con el paciente pero, tal y como aseguran todos los profesionales, a la larga es muy gratificante si te gusta la cercanía y cuidar al resto.

“Te cambia tu modo de vida. Es una profesión que humaniza y nos hace mejores”

¡Descubre un poco más de la Facultad de Enfermería de la UVa!

Facultad de Enfermería de la Universidad de Valladolid.

Redacción, grabación y composición multimedia: Ana Sanz Bocos y Cristina Reyes Miguel

Coordinación (IP): Pilar Sánchez García (Área de Periodismo de la UVA)

«Proyecto de investigación aplicada en narrativa periodística multimedia»  (C.P. 00200200176). 

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